Había una vez una mujer pobre que vivía con sus dos hijas en una pequeña casita al borde del bosque. Cada día se adentraba en el bosque para recoger leña, encender el fuego en casa y calentar a su familia.
Seguir leyendoHadalandia es un lugar con cuentos para dormir, cuentos infantiles y lecturas en línea para niños de todas las edades. Todo gratuito y de fácil acceso.
Cómo el perro policía Lotus se resfrió
Lotus era un pastor alemán negro. Ya desde cachorro presumía de tener un olfato excelente. Era capaz de olfatearlo absolutamente todo: la merienda en la cartera, la pelota en el jardín, el topo en su topera y los calcetines de su amo.
Seguir leyendoCómo el príncipe se dejó las piernas persiguiendo a la princesa
Había una vez un reino, y en él vivía una princesa hermosa, lista y valiente. Se llamaba Clara. Cuando creció, conoció al príncipe Felipe en un baile, y los dos se enamoraron. Se estaba preparando una gran boda y todos estaban felices. Puede que parezca que nuestro cuento termina aquí, pero en realidad no ha hecho más que empezar.
Seguir leyendoLa princesa que quería tenerlo todo rosa
Había una vez una princesa a la que le gustaba mucho el color rosa. Se llamaba Adela, pero desde muy pequeña nadie la llamaba de otra manera que Rosita.
Seguir leyendoJuan el Tonto y el matamoscas
Más allá de las montañas había un pequeño reino, donde gobernaba un rey sabio y vivía gente muy lista. Además de toda aquella gente lista, en el reino vivía también un pobre campesino con su mujer, que tenían un hijo al que llamaban Juan el Tonto. Para lo único que servía era para aplastar moscas con un matamoscas. No sabía hacer ninguna otra cosa.
Seguir leyendoUn trébol de cuatro hojas para la princesa
Érase una vez un reino. En él vivía un rey que tenía tres hijos: Víctor, Vladimír y Vito. Cuando los príncipes ya tuvieron edad suficiente para casarse, el rey mandó reunirlos a todos en el salón del trono.
Seguir leyendoEl niño que no quería bajarse del columpio
Había una vez un niño llamado Daniel. Lo que más le gustaba en el mundo era columpiarse. Siempre que iba al parque con mamá o papá, corría a subirse al columpio. Podía estar columpiándose durante horas y horas, y mamá y papá siempre tenían que convencerlo para que se volviera a casa.
Seguir leyendoCómo se conocieron la pequeña Mona y la osa
Había una vez una niña que se llamaba Mona. Vivía al borde del bosque, en la única casita que había en muchos kilómetros a la redonda. Por eso le daba pena no tener allí ningún amigo.
Seguir leyendoEl cuento de las cebras que se contaban las rayas
Las cebras nunca están solas, porque viven en manadas. Se mantienen unidas y pastan muy cerca unas de otras. Al caminar por la sabana, están siempre vigilantes y miran a su alrededor. Sin embargo, rara vez se sienten realmente seguras.
Seguir leyendoEl regalo de la ardilla
Era otoño. El sol ya no calentaba tanto. La brisa suave ayudaba a las hojas de colores a caer al suelo, y entre ellas jugaba una niña. Se llamaba Amalia. Recogía hojas de colores, las iba entrelazando y hacía con ellas una larga serpiente de otoño.
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